Las plaquitas de corte de metal duro (carburo de tungsteno) desempeñan un papel fundamental en la industria de fabricación de moldes, donde la precisión, la durabilidad y el acabado superficial son primordiales. Su excepcional dureza, resistencia al desgaste y estabilidad térmica las hacen indispensables para el mecanizado de moldes y matrices complejos a partir de materiales resistentes como aceros endurecidos, aceros inoxidables y superaleaciones.
Ventajas en la fabricación de moldes
1. Prolongación de la vida útil de la herramienta: Reduce los cambios frecuentes de herramienta, mejorando la productividad en la producción de moldes a largo plazo.
2. Calidad superficial superior: Minimiza el post-procesado, crucial para moldes que requieren acabados de alto brillo (por ejemplo, interiores de automóviles, plásticos de consumo).
3. Alta rigidez: Mantiene la estabilidad durante cortes pesados, evitando la desviación en el mecanizado de cavidades profundas.
4. Resistencia térmica: Soporta las altas temperaturas generadas durante el mecanizado en seco o a alta velocidad.
Innovaciones
Los grados avanzados de carburo (por ejemplo, carburos submicrónicos o de grano nanométrico) y los recubrimientos multicapa (por ejemplo, AlCrN, TiSiN) optimizan aún más el rendimiento para materiales de molde específicos, como las aleaciones de aluminio para moldes ligeros o los aceros de alta dureza para moldeo por inyección. Su uso reduce significativamente los costes de producción y los plazos de entrega, al tiempo que garantiza la repetibilidad en la fabricación de moldes de alta precisión.